03 diciembre, 2018

Charla en Lloyd Library: THE NATURAL AND CULTURAL HISTORIES OF CHOCOLATE


                       Lloyd Library 
                       Cincinnati, OHIO

TASTING THE FOOD OF THE GODS: THE NATURAL AND CULTURAL HISTORIES OF CHOCOLATE







08Feb2019
From 6:00 p.m. until 8:00 p.m.

Join University of Cincinnati’s Drs Maria Paz Moreno and Eric Tepe for a
talk on the fascinating topic of Theobroma cacao, i.e. the chocolate tree,
exploring both the botanical and historical aspects of chocolate, as well as its
cultural significance throughout the centuries. From its role in the sacred
ceremonies of the Maya and Aztec peoples to becoming a rare treat for
17th century European nobility and the widely available commodity that
it is today, the history of this “dark gold” and the tree that produces
it will not leave you indifferent.  
Reservations Required. Free and open to the public.
Doors open with refreshments at 6 p.m., lecture begins at 7 p.m.

19 octubre, 2013

Caimán frito y cangrejos en los Everglades de Florida


Puesta de sol en el Parque Nacional de los Everglades, en Florida

¡Bienvenidos a la nueva etapa de Eating in Spanglish! Después de un pequeño paréntesis -muy necesitado tras la publicación de De la página al plato-, estoy de vuelta con energías renovadas, y si me acompañáis, pienso seguir contándoos curiosidades y hablaros de las cosas ricas que se pueden comer por estas tierras.

Hoy os cuento mi visita a un rincón de los Estados Unidos que es realmente extraordinario, tanto por su riqueza natural como por su belleza. Además, cuenta con varias especialidades culinarias típicas que valen mucho la pena. Me refiero al Parque Nacional Everglades, una maravilla que sobrevive milagrosamente a la presión urbanística que ha devorado casi todo el estado de Florida.

Lo más llamativo de esta zona es el hecho de que es un parque natural protegido, y por tanto sirve de refugio a gran cantidad de aves y vegetación autóctona. Resulta fascinante ver en su propio hábitat animales poco habituales de ver fuera de un zoo o de un acuario, como manatíes, delfines, y sobre todo, los miles de caimaness (alligators) que campan a sus anchas por el parque. Podéis verlos tomando el sol (manteniendo las distancias, eso sí), si visitáis la zona de los pantanos.

Algunos de nuestros nuevos amigos

¿Estaré demasiado cerca? Este especimen inmenso ni se inmuta






También podéis probar la carne de caiman, que se sirve en todos los restaurantes de la zona, y la verdad es que está bastante buena. Aquí tenéis la foto de la "tapa" de "fried gator" que me sirvieron: 



Durante nuestra visita, nos alojamos en el Rod and Gun Club, un hotel histórico situado en Everglades City, que aunque está un poco cascado por el paso del tiempo, presume de haber alojado a varios presidentes (Hoover, Truman, Eisenhower y Nixon), actores como John Wayne, Brut Reynolds, Sally Field, y Sean Connery, estrellas de rock como Mick Jagger y escritores como Hemingway. ¡Un sitio con mucha solera!




Nuestro alojamiento, una casita independiente en el hotel Rod & Gun Club



El espacioso patio frontal del hotel. Foto: http://www.evergladesrodandgun.com/

Otra de las paradas obligadas en Everglades City es Triad Restaurant, donde hay que probar los blue crab o cangrejos de los Everglades. Allí podréis sentaros con vistas al mar y poneros las botas con una ración generosa de patas de cangrejo fresquísimas, recién pescadas y super sabrosas. Aquí tenéis la foto de mi plato, os aseguro que estaba de miedo.



Lo curioso de estos cangrejos es que los pescadores los cogen del fondo, les cortan una pata y los devuelven al agua; parece ser que a los pobres cangrejos les vuelve a crecer la pata posteriormente. Increíble, ¿no? 

Aparte de comer, también se pueden hacer otras mil cosas, como hacer una excursión en lancha por los pantanos 



... visitar la cosmopolita ciudad de Miami y sus playas

La famosa avenida Ocean Drive en Miami Beach, un paseo muy recomendable

La playa de Miami Beach


.. o hacer senderismo, kayak o cualquier otra actividad al aire libre que os apetezca. En nuestro caso, tuvimos la suerte de que nos visitaran unos delfines mientras paseábamos en kayak. Una experiencia inolvidable.


Por último, os recomiendo no os vayáis de Florida sin probar el postre típico, la key lime pie o pastel de lima, que está riquísimo si os gusta el sabor de los cítricos. Es uno de mis postres favoritos y muy fácil de hacer además. Aquí tenéis la receta, por si alguien se atreve.



Foto de: androidcommunity.com













26 abril, 2012

De la página al plato. El libro de cocina en España



Hoy os anuncio con mucha felicidad que se acaba de publicar mi libro De la página al plato. El libro de cocina en España, una obra a la que he dedicado varios años de investigación y trabajo. Lo ha editado primorosamente la Editorial Trea, y está ya disponible en librerías, pero si queréis comprarlo por internet, aquí tenéis el enlace a la editorial, donde podréis descargar el índice y el prólogo.
  
¿Y de qué va el libro...? Pues os cuento:

¿Qué es exactamente un libro de cocina? ¿Cuáles son las obras más significativas de la historia gastronómico-literaria española?¿Cómo se hace una tortilla de patatas sin huevo y sin patatas? ¿Es posible dar gato por liebre? Esta obra responde a todas estas cuestiones, presentando una estudiada panorámica de nuestra literatura culinaria que abarca tanto recetarios publicados como inéditos. El propósito de estas páginas es mostrar el modo en que los recetarios iluminan un punto de la historia determinado, al tiempo que nos hablan de la vida de sus autores.

Los lectores encontrarán aquí numerosos datos históricos y culinarios, entrelazados con más de ochenta recetas curiosas procedentes de múltiples textos. Desde obras de origen conventual a recetarios de la guerra civil española, pasando por libros de viaje de tema gastronómico, los primeros recetarios de autoría femenina publicados en nuestro país e incluso el primer libro de recetas publicado en español en Estados Unidos, las obras aquí presentadas varían enormemente en cuanto a su origen, estilo y propósito. Todas ellas resultan fascinantes y sorprendentes por su singularidad, además de constituir valiosas fuentes de información sobre el momento en que fueron escritas.

Sobre el libro, Miguel I. Arrieta Gallastegui ha dicho lo siguiente:

"De la página al plato es un libro serio, que trata muchos aspectos o autores desconocidos -o aspectos desconocidos de autores- y totalmente nuevos en el panorama literario-gastronómico español. El aparato crítico que maneja es sólido, y deja traslucir, además del uso técnico de ese aparato crítico, una comprensión minuciosa y detallada del mismo."

!Ya sabéis, si lo véis en alguna librería, echadle un vistazo! Y si lo leéis, me encantará saber vuestra opinión. !Soy toda oídos!

14 abril, 2012

Cena a bordo del Orient Express... o casi

Aunque no sea lo mismo que el mítico Orient Express de las novelas de Agatha Christie, en Cincinnati se puede cenar a bordo de un precioso tren de los años 50, con revisores ataviados a la manera de entonces y disfrutando del paisaje y de la puesta de sol mientras se se conversa tranquilamente.

En España, y en Europa en general, lo de viajar en tren no tiene nada de singular, pero en los Estados Unidos los viajes en tren fueron paulatinamente reemplazados por el transporte aéreo durante la segunda mitad del siglo XX, y hoy en día el viajero que desee moverse en tren por este país lo tiene francamente difícil. Son muy pocas las rutas ferroviarias que sobreviven, y en general, el tren ha quedado relegado a ser un medio para transporte de mercancías. Una verdadera lástima, la verdad, dado el encanto que tienen los trenes y su carga de referencias literarias.

En fin, a lo que iba: el Cincinnati Dinner Train ofrece la oportunidad de cenar en un ambiente retro de lo más agradable. Los vagones se han mantenido tal y como eran originalmente, y rezuman una elegancia clásica que hace que le den ganas a una de ponerse unos guantes negros largos y un collar de perlas, y de llevar en el bolso una polvera de plata para retocarse el maquillaje.

Comedor del tren. Foto de www.opentable.com

Salón privado en el tren, disponible por un módico precio.
Foto de www.yelp.com
El vagón restaurante me recordó a las grandes películas clásicas en las que los diálogos más interesantes tenían lugar en torno a una mesa de impecables manteles blancos... imaginaba a Hercules Poirot retocándose el bigote mientras barruntaba sobre algún caso y el camarero le servía otra copa más de Dom Perignon... (a falta de Dom Perignon, yo me tomé una cervecita bien fría).



El menú de la cena es servido por unos camareros la mar de correctos y profesionales, y el menú se pide al hacer la reserva, pudiéndose escoger para el plato principal entre salmón, pollo y prime rib (que se podría traducir como “costilla de ternera a la brasa”). Yo pedí prime rib, y estaba buenísima.


Y de postre, cheesecake (tarta de queso) y pastel de chocolate. Aquí los tenéis:





El trayecto dura unas tres horas, y aunque el precio de la excursión más la cena resulta algo elevado, es una experiencia muy recomendable para una ocasión especial. En definitiva, si os atrae el aire nostálgico de los trenes antiguos, el Cincinnati Dinner Train es lo más parecido a un viaje en el tiempo. Merece la pena.


Cincinnati Dinner Train. Foto de Melissa Middendorf

22 marzo, 2012

Razones de sobra para ser un fan de B.B. King

No sé a vosotros, pero a mí me encanta escuchar música en vivo, sobre todo si los músicos son de primera y el lugar es un lugar local legendario por donde han pasado grandes figuras. Esta es la experiencia que viví en una reciente visita a la ciudad de Memphis, donde pude disfrutar del blues más auténtico y profundo en el restaurante y club de blues del que el gran B.B. King es propietario en la famosa Beale Street, en pleno corazón de esta ciudad sureña. 

La noche que cenamos allí tuvimos ocasión de ver actuar a los B.B.King All Stars, que sonaban de maravilla. Aquí los tenéis.



Y aquí tenéis también un breve video que grabé, que aunque no les hace justicia, sirve para hacerse una idea del talento musical que desplegaron durante la actuación. Una auténtica gozada.



Y como no se puede ir a Memphis y no comer carne a la barbacoa, eso fue lo que pedí en el B.B. King´s. La especialidad de la casa son las costilla de ternera, y os aseguro que estaban de fábula. Una carne tiernísima que se desprendía del hueso casi sola y se derretía en la boca. La salsa que cubría la carne estaba buenísima. Según nos dijeron, el secreto para que la carne esté tan endiabladamente tierna y sabrosa está en dejar la carne en adobo con, entre otros ingredientes, zumo de piña. Sea cual sea la técnica, os aseguro que da resultados.



Según nos dijeron, el gran B. B. King hace alguna aparición musical por allí de vez en cuando, aunque nosotros no tuvimos la suerte de que estuviera ese día. En fin, habrá que volver... Por mi parte, volvería solo por la barbacoa, que merece la pena muchísimo. ¿Alguien me acompaña?




12 marzo, 2012

Sobre literatura culinaria


Me temo que durante los dos últimos meses he tenido el blog un poco parado, pero ha sido por una buena razón, como veréis: he estado la mar de ocupada coordinando y editando este precioso número monográfico de la revista Cincinnati Romance Review dedicado a la literatura culinaria en el mundo hispano. Os invito a que le echéis un vistazo, de verdad que vale la pena. Los artículos que lo componen (algunos están en inglés y otros en español), son interesantísimos, y he tenido la suerte de contar con la presencia de plumas muy distinguidas.

Si queréis saber más sobre el famosísimo cocinero Ignacio Doménech y su revista El gorro blanco, o si os interesan los recetarios medievales en España, o sentís curiosidad sobre la presencia de la comida en el teatro del Siglo de Oro, aquí encontraréis artículos fascinantes sobre todo ello. Si lo que os va es la cultura mexicana y los deliciosos tamales, o la poesía de Pablo Neruda, igualmente os invito a que hojeéis el número. Podéis bajar el ejemplar completo como PDF o los artículos individuales gratuitamente, en la página de nuestra revista, publicada por la Universidad de Cincinnati.


     
                                           ¡Espero que os guste, y buen provecho! 


                              

23 enero, 2012

La receta más famosa de la Casa Blanca

foto: KRSPO via Flickr/Creative Commons  
El meatloaf (que podríamos traducir como "pastel de carne") es uno de los platos norteamericanos más clásicos. Muy de moda en los años 60, lo cierto es que en estos tiempos de lucha contra la obesidad ha caído en desuso. Como es sabido, la actual primera dama, Michelle Obama, dedica sus esfuerzos a convencer a los niños norteamericanos (y de paso también a sus orondos progenitores) de que deben comer más frutas y verduras y menos donuts. Pero en la época del presidente Nixon las cosas eran algo distintas, com prueba este plato. Como curiosidad, os presento en exclusiva -es un decir- la receta del meatloaf que se comía en la Casa Blanca durante la presidencia de Richard Nixon (más famoso por el escándalo de las escuchas del Watergate que por su cultura gastronómica, desgraciadamente). Nixon fue presidente de los EEUU desde 1969 hasta 1974.

La receta está tomada del recetario The White House Family Cookbook, de Henry Haller, publicado en 1987, y la receta sería de la mujer del presidente, la mismísima Pat Nixon. Al parecer, el meatloaf de Pat Nixon es la receta más solicitada en la historia de la Casa Blanca, e incluso se llegó a imprimir en papel con membrete oficial de la Casa Blanca para regalarla a los numerosos invitados que la pedían.


Lo cierto es que el meatloaf, si está bien hecho y se combina con unas verduritas para acompañar, no tiene por qué resultar engordante ni poco saludable. Mi consejo sería buscar carne de ternera alimentada con hierba y no con pienso, y criada sin antibióticos, a ser posible. La carne será mucho más sabrosa y saludable.  También se puede actualizar un poco el meatloaf introduciendo algún ingrediente inusual para darle un toque algo más interesante. Aquí por ejemplo tenéis una que combina carne de ternera con cerdo, y usa ingredientes como cilantro, calabacines y cebollas. ¿Alguien se anima?

Foto: http://www.myrecipes.com

04 enero, 2012

Un buen motivo para comer pizza

No es que una necesite muchas excusas para comer pizza, pero cuando es por una buena causa, parece que la pizza sabe mejor. Hoy os hablo de una de esas iniciativas que contribuyen a hacer de este mundo un lugar un poquito mejor, echándole un cable a gente que lo necesita. La pequeña pizzería Venice on Vine emplea a personas que se están rehabilitando en la sociedad e intentando salir adelante. Se trata de gente con escasos recursos económicos y poca o ninguna experiencia laboral. Esta iniciativa es parte de un programa que se llama ¨Power Inspires Progress¨, y proporciona a estas personas un trabajo estable durante un plazo máximo de un año, en el transcurso del cual reciben entrenamiento para salir luego al mercado de trabajo y encontrar un nuevo empleo.


Vista de la pizzería en la esquina de la Calle Vine
Los empleados de Venice on Vine aprenden el oficio de llevar un pequeño restaurante y de trabajar en la cocina o como camareros, ganando así una experiencia valiosísima que les ayudará a conseguir otros trabajos mejores en el futuro. Para la mayoría de ellos, la estabilidad de tener un empleo seguro durante un tiempo es clave en su rehabilitación.


foto dhttp://www.powerinspiresprogress.com/pizza.aspx

 Esta pequeña maravilla de programa, que lleva varios años operando con éxito en Over-The-Rhine, un barrio en el corazón de Cincinnati, existe gracias a la tenacidad de la hermana Judy Tensing, una monja con los pies muy en el suelo que coordina el programa y se encarga de que todo vaya sobre ruedas. Las tareas en el restaurante se llevan a cabo además con ayuda de voluntarios. Así que ya lo sabéis: Si os interesa echar una mano (desde ayudar a hacer donaciones) visitad su página web. Y si simplemente queréis apoyar la causa de la manera más sencilla, ¡pasaos por la pizzería a la hora de comer, en el 1301 de la Calle Vine!

22 diciembre, 2011

El postre favorito del Rey del Rock

¿Sabéis cuál era el postre favorito de Elvis Presley? Como imagino que alguna vez os habréis planteado tan importante cuestión, hoy os traigo la respuesta. Pues bien: como buen sureño, a Elvis le encantaba el banana pudding, un postre muy típico que se encuentra sobre todo en Kentucky y Tennessee. El banana pudding está hecho con una base parecida a las natillas, a la que se le añaden unos bizcochos (o galletas de tipo esponjoso) y plátano cortado en rodajas. Tiene un sabor a vainilla estupendo, y la verdad es que está buenísimo, aunque es muy denso y llena bastante. Si aún no lo habéis probado, os lo recomiendo.


Como blogger intrépida que soy, nunca pierdo la ocasión de hacer trabajo de campo, así que, aprovechando estos días de vacaciones he estado en Memphis "investigando" muy seriamente las especialidades gastronómicas de la cuna del blues.  De allí me he traído esta receta tradicional para el banana pudding, que compré en el mismísimo Graceland y es supuestamente la que hacía las delicias de mi adorado Elvis. Por cierto, si pasáis por Memphis alguna vez, es obligatoria la visita a la mansión del Rey del Rock. De verdad que no os decepcionará, es un lugar alucinante que vale la pena visitar.

La entrada a Graceland

Una de las salas de la casa, decorada con discos de oro y trajes del cantante.
Aquí tenéis la receta ¨de la cocina de Elvis¨, que como véis rezuma autenticidad por los cuatro costados:




Y aquí mi traducción con la conversión de medidas, para que podáis prepararlo la próxima vez que tengáis invitados en casa y sorprender al personal (el tupé y el traje blanco con brillantes son opcionales, aunque seguro que causaríais una impresión memorable):

¨Banana pudding¨

4 plátanos cortados en rodajas
8 huevos (separar las claras de las yemas)
450 gr. de azúcar
1.5 litro de leche
100 gr. de mantequilla (equivale a una barrita) 
2 cucharaditas de extracto de vainilla
3 cucharaditas de harina de maíz (tipo Maizena)
1 caja de galletas de vainilla (tipo ¨vanilla wafers¨) o bizcochos de soletilla.

Mezclar la leche, las yemas de los huevos, el azúcar, la mantequilla y la harina de maíz, y dejar hervir lentamente hasta que engorde. Después, añadir por encima el plátano y los bizcochos. Aparte, batir bien la clara de los huevos y añadirle una cucharadita de azúcar para hacer merengue. Una vez hecho el merengue, ponerlo por encima y meter al horno durante 10 minutos. Dejar enfriar en la nevera antes de comer.

La popularidad de este postre en el Sur de Estados Unidos es enorme, hasta el punto de que en el pueblecito de Centerville, en Tennessee, se celebra cada año un festival dedicado exclusivamente a este dulce capricho. La estrella del festival es, por supuesto, el concurso de banana pudding, pero también hay música, baile, y no falta la famosa barbacoa sureña. Una gran oportunidad de inmersión en el folkore y la gastronomía típicas de Tennessee, uno de mis estados favoritos. ¿Alguien se apunta?

15 noviembre, 2011

Delicias sobre ruedas. La moda de los ¨food trucks¨

Hoy os cuento la moda culinaria que hace furor en las calles de numerosas ciudades de Estados Unidos, desde Nueva York a San Francisco, pasando por Seattle, Chicago o Boston. Se trata de los food trucks, que no son otra cosa que puestos de comida portátiles, instalados en una camioneta o en una roulotte, que se van desplazando por la ciudad y cada día aparcan en un lugar diferente. Me diréis que siempre ha habido camionetas que sirven comida, desde los carritos de hot-dogs a las famosas churrerías de las ferias que vemos en España, por ejemplo. Pero la novedad radica en que estos carritos de comida se han adaptado a los nuevos gustos del público, ofreciendo manjares exóticos de calidad gourmet que van desde la comida mexicana, francesa, tex-mex, a platos típicos de Nueva Orleans o helados artesanales, gofres belgas, y cosas por el estilo. Todos estos restaurantes sobre ruedas compiten por ofrecer comida de calidad, a precios asequibles, y que constituya una novedad.

Muy acorde con los tiempos que corren, los food trucks usan profusamente las redes sociales como facebook y twitter, de manera que los clientes pueden saber a diario dónde está aparcado su “restaurante” favorito, cuales son las novedades del menú, si hay ofertas especiales, etc.

El New York Times dedicó un artículo hace un par de meses a este fenómeno en la ciudad de Nueva York:   Aunque Cincinnati no es la gran manzana, el panorama culinario no está del todo mal. Os doy una lista (me temo que incompleta) de los food trucks que se pueden encontrar por las calles de esta ciudad de Ohio:

Café de Wheels: hamburguesas gourmet, las sweet potato fries (boniato frito como si fueran patatas fritas) son deliciosas. Su especialidad más famosa: Cuban sandwich.

Turophilia: quesadillas con ingredientes inusuales, buenísimas y sorprendentes. Las quesadillas tienen nombres muy sugerentes: the Bob Marley, the Marlon Brando, the Niezstche...  Está alojado en una caravana antigua preciosa.






Taquería Yolandita: tacos mexicanos de primera. Auténticamente mexicano.

Mr. Gene’s Dog House: perritos calientes, la mar de americano.




New Orleans to Go: se especializa en platos típicos de la famosa Nueva Orleans. Levanta pasiones tan furiosas como la salsa picante con que aderezan sus especialidades.



Taco Azul: tacos y quesadillas al estilo de Los Angeles, deliciosos cuando uno está de marcha y los acompaña con una cerveza bien fresquita.

Fireside pizza:  pues eso, pizza preparada en un impresionante horno de leña portátil. Muy, muy recomendable.

Señor Roy´s Taco patrol: más tacos, burritos, quesadillas, nachos... comida tex-mex bien hecha. 

¿Me he dejado alguno de tus favoritos? Si vives en Cincinnati y quieres que añada algún sitio interesante a la lista, ¡no tienes más que decirlo!