27 septiembre, 2010

Elogio del brunch

Una estupenda motivación para levantarse el domingo por la mañana es la de quedar con amigos para disfrutar de un delicioso brunch. El brunch (resultado de combinar en una sola palabra "breakfast" y "lunch") se suele comer entre las 11 de la mañana y las 2 de la tarde, normalmente en día festivo. Como su nombre sugiere, el menú combina opciones de desayuno, como los dulcemente famosos pancakes o tortitas (de los que hablaré en otra ocasión), con platos salados más propios de la hora de la comida: huevos preparados de mil modos diferentes, de la tortilla al pasado por agua o frito, o a la benedict, y acompañados de bacon o jamón, patatas, salchichas, y en ocasiones, ensalada de fruta. Todo esto suele ir en el mismo plato, y por sorprendente que parezca, resulta una mezcla de sabores deliciosa.

El domingo pasado probé el brunch en The Comet, un bar-restaurante cerca de casa famoso por sus sesiones de música bluegrass y por su comida tex-mex (a la que dedicaré una entrada en el futuro). Pedí "Coconut french toast with vanilla custard and caramel¨ (el plato de la foto). Lo que aquí llaman ¨french toast¨no es una tostada ni tiene nada de francés, más bien se parece a nuestras torrijas. En este caso, iba espolvoreado con coco rallado y azúcar glas, y acompañado de una crema de vainilla y caramelo. Lo que se ve en la parte derecha del plato son patatas fritas, un sabor salado que contrastaba de maravilla con la dulzura de la torrija. Estaba todo buenísimo y a juzgar por la cantidad de gente en el restaurante, los demás clientes estaban tan contentos como yo. Mi consejo: no dejéis pasar la oportunidad de ir de brunch si alguien os lo propone. La experiencia gastronómica vale la pena.

26 septiembre, 2010

¿Otro blog sobre comida?

Pues sí, lo cierto es que el mundo probablemente no necesite otro blog más sobre comida... pero aquí está. En este caso, mi propósito es reflejar aquí mis experiencias gastronómicas como española residente en los Estados Unidos. A pesar de la tradicional mala fama que tiene la comida americana, no todo es "fast food", y si se tiene un espíritu aventurero, hasta se puede comer bien. Intentaré ser constante y publicar una entrada por semana. Si es cierto lo que decía Brillat-Savarin de que el descubrimiento de un nuevo plato alegra más a la humanidad que el de una nueva estrella, espero que este blog contribuya a la felicidad colectiva. !Buen provecho!