24 agosto, 2011

Bocados exóticos, causas solidarias

Una de las mejores maneras de disfrutar del verano es asistir a alguno de los muchos festivales que se celebran durante la época estival aprovechando el buen tiempo y las largas horas de luz. En estos festivales la comida suele jugar un papel fundamental, tanto para atraer visitantes como para darle un carácter propio a la celebración. Desde Oktoberfest a Italianfest o Greekfest, cada festival se especializa en un tipo de comida concreto, lo que se combina con música, bailes o artesanía para crear toda una experiencia cultural. En el post de hoy os cuento mi visita al Asian Foodfest, un festival organizado en Cincinnati por la comunidad asiática en el que pueden probarse manjares de lugares tan variados como China, Corea, Filipinas, Tailandia, Nepal y Vietnam. El ambiente del festival es de lo más agradable y la comida es absolutamente DELICIOSA, aparte de muy exótica. Hay también actuaciones musicales y de baile, juegos, y varios puestos de artesanía.




Pero tan bueno como la comida en sí es el propósito que anima el festival. Los fondos recaudados se entregan íntegramente a varias organizaciones benéficas con proyectos en Vietnam, Cambodia y otras partes de Asia. Organizaciones como Care2Share usan el dinero para construir escuelas, alimentar a niños en regiones pobres, abrir clínicas para la población de zonas rurales y apoyar proyectos agrícolas, por ejemplo. Otras, como Heartfelt TidBits, ayudan a los inmigrantes asiáticos llegados a Cincinnati a encontrar trabajo e integrarse a la vida en los Estados Unidos. El entusiasmo de todos los que organizan Asian FoodFest es contagioso, y a juzgar por la cantidad de gente que había allí pasándolo bien, la idea es todo un éxito.




¿Y qué se puede comer? ...  Aquí van mis recomendaciones

- Rollos tipo lumpia, una especialidad filipina riquísima. Crujientes y rellenos de carne, acompañados de una salsa agridulce. 




- Rollos primavera al estilo vietnamita, muy frescos. Están rellenos de gambas, fideos tipo vermicelli, verduras y menta. Se comen fríos acompañados de una salsa de cacahuete maravillosa. Buenísimos de verdad, y muy ligeros.



- Gambas en nido de boniato (sweet potato). Una combinación de sabores estupenda, la de la dulzura del boniato con el sabor de las gambas que están “sepultadas” dentro. ¡Mmmm! 



- Momos, una especie de pastelitos nepalíes rellenos de carne de ternera con especias. Acompañados de una salsa sabrosísima cuyos ingredientes no puedo describir... sólo sé que fue uno de los bocados más memorables de la tarde.  



- Y finalmente, para los más aventureros, podéis probar el famoso balut, que no es otra cosa que un huevo de pato cocido, pero con el embrión del ave dentro (sí, ya sé que suena fatal, pero es la verdad. Con las cosas de comer no se miente.) Según los entendidos, el huevo debe tener unos 18 días desde la puesta para estar en su punto. Se cuece en agua hirviendo, y se come igual que un huevo de gallina, sacando el contenido con una cucharilla. Se suele aderezar con sal, pimienta y zumo de lima. Mi amigo Cue de Kajun Crawfish me lo recomendó y en el puesto de Pho Lang Thang me lo sirvieron con mucho entusiasmo. Sinceramente, me encantó. El huevo estaba sabrosísimo, pero además tenía un sabor añadido que recuerda a un buen foie o paté de pato. No me sorprende en absoluto que sea tan apreciado en los países donde es típico. 


Y hasta aquí mis aventuras gastronómicas de esta semana. ¿Alguien quiere recomendarme otro plato exótico? ¿Qué más debería probar? ¿Conocéis algún festival parecido a este que queráis recomendar en el blog?



19 agosto, 2011

Y para desayunar... ¡pancakes!

Los deliciosos pancakes de Banana Bean en Columbus, Ohio
Hoy os cuento cómo preparar uno de los desayunos americanos mas típicos, los famosos pancakes (tortitas). Aquí en los Estados Unidos son una de las opciones favoritas, sobre todo los domingos, y se pueden encontrar en todas partes. Desde la versión más cutre del McDonald´s (que no recomiendo por multitud de razones), a la cadenas de restaurantes que se especializan en ellos, como Ihop o Pancake House hay mucho donde elegir. Claro que si sois como yo y preferís tomaros la mañana del domingo con calma y desayunar en pijama, la mejor opción es hacerlos en casa. Como veréis, es facilísimo. Esto es lo que vais a necesitar:

-125 gr. Bisquick u otra marca de mezcla para tortitas (lo podéis encontrar en el Corte Inglés. La mezcla contiene básicamente harina con levadura, y si no os da pereza la podéis hacer vosotros mismos siguiendo alguna receta, como esta de allrecipes.com). 
- 2 huevos
- 1/4 litro de leche
- Sirope de arce (si no encontráis sirope auténtico podéis usar caramelo líquido, nocilla, o si lo preferís, nata). A mí personalmente me encanta el sabor del sirope auténtico, mucho más suave que el del caramelo artificial.
- Fruta, mermelada o nata.



Se baten los huevos y se mezcla con el Bisquick, removiendo bien para que no queden grumos. Luego se va poniendo la mezcla en la sartén a fuego medio con un poco de aceite o mantequilla derretida, se deja que se hagan bien por un lado, y se le da la vuelta para que se haga por el otro. Tienen que estar doradas por ambos lados adquiriendo un color marrón suave.




¡Y ya están listos! A mi chef particular le gusta hacerlos finitos, pero en los restaurantes suelen prepararlos bastante más gruesos, como podéis ver:

 La gracia está en aderezarlos al gusto de cada uno. Yo me decanto por un chorrito de sirope y fruta fresca, aunque hay quien prefiere derretir un poco de mantequilla o ponerles nata o mermelada. Servidora suele poner a macerar la noche anterior unas fresas y arándanos con un poquito de zumo de limón y otro poco de azúcar (esto también lo podéis hacer en el momento, pero están más sabrosas si se preparan con antelación.) ¡Le dan el toque perfecto!


¿Alguien ha probado los pancakes y tiene otras sugerencias? ¡Soy toda oídos!

02 agosto, 2011

¿Para qué sirve un iPad?


Barra del Croque Madame, en el aeropuerto JFK
El iPad es, como todo el mundo sabe, una de esas cosas que a pesar de ser totalmente innecesarias, resultan sin embargo absolutamente imprescindibles. Si tenéis uno, ya sabéis lo que quiero decir. Los usos que se pueden dar a este tipo de tabletas son casi infinitos, desde lo más trivial (juegos, conexión a redes sociales, visionado de películas…) a aplicaciones mucho más serias, lo que hace que poco a poco empecemos a usarlo para casi todo.
  
Pues bien, en el restaurante Croque Madame del aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York (más conocido como JFK), le han dado un uso bastante original. Y es que en este mini restaurante, situado entre puertas de embarque y tiendas, han instalado un iPad junto a cada mesa, con el que los clientes pueden pedir su comida en cuestión de segundos. El procedimiento es muy sencillo: se accede al menú, se marca lo que deseamos comer, y ¡voilà!, el pedido se recibe en la cocina y un camarero o camarera nos lo traerá en unos minutos.


 Ahora bien: ¿hace falta un iPad para pedir en un restaurante? Pues la verdad es que no. Pero la posibilidad de trastear con uno de ellos atrae a muchos clientes, que de otra manera pasarían de largo y comerían en otro sitio de los muchos que hay en este ajetreado aeropuerto.


Servidora pidió un crêpe Suzette (con limón y azúcar) y algo de yogur y fruta, como podéis ver. No estaba mal, pero tampoco era nada especial. En general, comer en un aeropuerto en cualquier parte del mundo suele ser una experiencia poco memorable. Pero eso sí, os aviso de que los precios en Croque Madame son como para llevarse el iPad...