23 enero, 2012

La receta más famosa de la Casa Blanca

foto: KRSPO via Flickr/Creative Commons  
El meatloaf (que podríamos traducir como "pastel de carne") es uno de los platos norteamericanos más clásicos. Muy de moda en los años 60, lo cierto es que en estos tiempos de lucha contra la obesidad ha caído en desuso. Como es sabido, la actual primera dama, Michelle Obama, dedica sus esfuerzos a convencer a los niños norteamericanos (y de paso también a sus orondos progenitores) de que deben comer más frutas y verduras y menos donuts. Pero en la época del presidente Nixon las cosas eran algo distintas, com prueba este plato. Como curiosidad, os presento en exclusiva -es un decir- la receta del meatloaf que se comía en la Casa Blanca durante la presidencia de Richard Nixon (más famoso por el escándalo de las escuchas del Watergate que por su cultura gastronómica, desgraciadamente). Nixon fue presidente de los EEUU desde 1969 hasta 1974.

La receta está tomada del recetario The White House Family Cookbook, de Henry Haller, publicado en 1987, y la receta sería de la mujer del presidente, la mismísima Pat Nixon. Al parecer, el meatloaf de Pat Nixon es la receta más solicitada en la historia de la Casa Blanca, e incluso se llegó a imprimir en papel con membrete oficial de la Casa Blanca para regalarla a los numerosos invitados que la pedían.


Lo cierto es que el meatloaf, si está bien hecho y se combina con unas verduritas para acompañar, no tiene por qué resultar engordante ni poco saludable. Mi consejo sería buscar carne de ternera alimentada con hierba y no con pienso, y criada sin antibióticos, a ser posible. La carne será mucho más sabrosa y saludable.  También se puede actualizar un poco el meatloaf introduciendo algún ingrediente inusual para darle un toque algo más interesante. Aquí por ejemplo tenéis una que combina carne de ternera con cerdo, y usa ingredientes como cilantro, calabacines y cebollas. ¿Alguien se anima?

Foto: http://www.myrecipes.com

04 enero, 2012

Un buen motivo para comer pizza

No es que una necesite muchas excusas para comer pizza, pero cuando es por una buena causa, parece que la pizza sabe mejor. Hoy os hablo de una de esas iniciativas que contribuyen a hacer de este mundo un lugar un poquito mejor, echándole un cable a gente que lo necesita. La pequeña pizzería Venice on Vine emplea a personas que se están rehabilitando en la sociedad e intentando salir adelante. Se trata de gente con escasos recursos económicos y poca o ninguna experiencia laboral. Esta iniciativa es parte de un programa que se llama ¨Power Inspires Progress¨, y proporciona a estas personas un trabajo estable durante un plazo máximo de un año, en el transcurso del cual reciben entrenamiento para salir luego al mercado de trabajo y encontrar un nuevo empleo.


Vista de la pizzería en la esquina de la Calle Vine
Los empleados de Venice on Vine aprenden el oficio de llevar un pequeño restaurante y de trabajar en la cocina o como camareros, ganando así una experiencia valiosísima que les ayudará a conseguir otros trabajos mejores en el futuro. Para la mayoría de ellos, la estabilidad de tener un empleo seguro durante un tiempo es clave en su rehabilitación.


foto dhttp://www.powerinspiresprogress.com/pizza.aspx

 Esta pequeña maravilla de programa, que lleva varios años operando con éxito en Over-The-Rhine, un barrio en el corazón de Cincinnati, existe gracias a la tenacidad de la hermana Judy Tensing, una monja con los pies muy en el suelo que coordina el programa y se encarga de que todo vaya sobre ruedas. Las tareas en el restaurante se llevan a cabo además con ayuda de voluntarios. Así que ya lo sabéis: Si os interesa echar una mano (desde ayudar a hacer donaciones) visitad su página web. Y si simplemente queréis apoyar la causa de la manera más sencilla, ¡pasaos por la pizzería a la hora de comer, en el 1301 de la Calle Vine!