21 noviembre, 2010

Fuel, un drive-in para fanáticos de los coches


Continuando con el tema de la semana pasada, hoy os cuento mi aventura visitando un lugar muy peculiar aquí en Cincinnati. El sitio se llama Fuel, y es un pequeño quiosco que sirve café y algo para acompañarlo, como muffins (madalenas) y varios tipos de bizcochos. El nombre de este sitio responde al hecho de que anteriormente era una gasolinera, y además juega con el concepto de que el café es el fuel que uno necesita para ponerse en marcha. 

En realidad, Fuel no es un drive-thru, sino un drive-in. La diferencia es que en el primero se pasa sin aparcar, mientras que en el segundo sí se aparca el coche. En Fuel hacen un café estupendo, pero la razón por la que sin duda merece una visita es que todos los sábados por la mañana se reúne allí un buen grupo de aficionados a los coches, que traen sus vehículos (algunos realmente espectaculares) para presumir, admirar coches ajenos y hablar de  motores, piezas, años, modelos, etc. Si os gustan los coches de época, los deportivos o simplemente los modelos curiosos, os recomiendo que vayáis por allí un sábado. Si queréis saber más sobre este sitio, podéis visitar su página en Facebook
Como podéis imaginar, una visita a Fuel no puede hacerse llegando en cualquier vehículo; afortunadamente, nuestros queridos amigos Giles y Ligia nos invitaron a ir en su increíblemente precioso Ford Model A del año 1930. Aquí tenéis a Giles al volante de su automóvil:

 
Giles es un enamorado de los coches antiguos, y a menudo se le puede ver por Cincinnati conduciendo el suyo. La verdad es que es una auténtica gozada pasear por la ciudad en este vehículo, que a pesar de su avanzada edad está la mar de sano y sube las cuestas sin protestar. Pero lo mejor es la reacción de los otros conductores y viandantes cuando lo ven pasar. La mayoría de la gente nos saludaba, y Giles respondía tocando el claxon, que sonaba como un ganso en época de celo. ¡Toda una experiencia!

Aparte del Ford de Giles, en Fuel hemos podido admirar otras preciosidades, como podéis ver. Entre ellas, un Morgan Roadster (de color verde, en la foto), un Lotus nuevecito de color rojo que parecía sacado de una película de Batman (en la segunda foto), además de algunos Porsches, varios BMW de los años 60 y 70, y algún Mini último modelo. 









  

 


















La verdad es que hemos pasado un rato muy agradable tomando café, charlando con otros fanáticos de los automóviles y admirando la vista panorámica que tiene este lugar. Fuel está situado justo al borde del río Ohio y desde allí se divisa perfectamente el estado colindante, Kentucky. Una manera estupenda de comenzar el fin de semana!










1 comentario:

superpaez dijo...

muy curioso... Y vaya experiencia mas chula la de subir en ese coche!
aqui creo que, aparte del macauto, lo unico que se puede hacer subido en el coche es el autolavado :)
besos