12 diciembre, 2010

El eggnog, el wassail y la resaca navideña

Foto: Eric Tepe
Lo diré claramente y sin tapujos: la Navidad me estresa. Me saca de quicio la musiquita machacona que nos tortura en los malls y en la radio, me agobian las decoraciones navideñas, el poner luces, mandar tarjetas, el comprar por comprar, y cada vez me cuesta más poner cara de alegría al recibir un nuevo par de calcetines de lunares. Cuando llega esta época tengo ganas de esconderme en una cueva y no salir hasta la Nochevieja, que es el único día del año que de verdad me hace ilusión. La idea de estrenar un año, con su carga de posibilidades nuevas, hace que me invada un ingenuo optimismo que suele durarme varias semanas.

Por otro lado, sospecho que no soy la única a quien la Navidad provoca cierta ansiedad, y apoyo esta observación en la cantidad de bebidas alcohólicas que se consumen estos días con el menor pretexto. No hay fiesta o celebración navideña que se precie en la que no nos sirvan algún tipo de bebida embriagadora. En los Estados Unidos esto es tan cierto como en cualquier otra parte, de ahí que en las fiestas de empresa o de amigos, vecinos, y sobre todo en las reuniones familiares, sea tradicional servir alguna de las siguientes bebidas típicas de la estación navideña:

El eggnog, una sabrosa bomba de calorías

El eggnog (o egg nog) es sin duda la bebida navideña más popular. De origen inglés, se elabora con leche y huevos (de ahí el nombre), y se le añade nata líquida, azúcar, canela, nuez moscada, vainilla y ron o algún tipo de licor. La versión sin alcohol se vende preparada en los supermercados, como podéis ver en la foto, aunque hay mucha gente que prefiere hacerlo en casa en lugar de comprarlo. Me imagino que el eggnog casero saldrá mucho más rico, además de que uno podrá ponerle su ron favorito y azucararlo a su gusto. Algunas de las recetas que he encontrado en internet aseguran que los huevos deben añadirse batidos y crudos, pero hay quien prefiere, por el temor lógico a una intoxicación, cocer el huevo, o incluso prescindir de dicho ingrediente por completo.

Si os apetece probar con una receta un poco más sofisticada y ligera  en grasas que la tradicional, os recomiendo que echéis un vistazo a este artículo en The New York Times, en el que varios barman revisan la receta original y dan alternativas para mejorarla. Otra receta que os recomiendo es la que da Alton Brown, una de las estrellas del Food Network, en la que el ron se sustituye por bourbon. Seguid este enlace para ver su versión personal de esta bebida.

Wassail, un remedio infalible contra el frío

Otra bebida heredada igualmente de los ingleses es el wassail. Se elabora con cider o zumo de manzana, al que se le añade zumo de naranja y piña, luego se adereza con canela en rama, clavo y nuez moscada, y se fortifica con un chorrito de brandy o de whisky, según el gusto de cada uno. Hay que dejar hervir la mezcla a fuego bajo durante unos 10 o 15 minutos, para que los sabores se mezclen bien.

Foto: http://en.wikipedia.org/wiki/Wassail
El wassail se bebe humeante, como un buen té aromático, y tiene un sabor muy dulce, por lo que resulta muy reconfortante en una fría noche invernal.  A mis amigos Isabel y Matthew les debo el que me pusieran sobre la pista de esta bebida. Haced click AQUÍ para ver la receta que ellos recomiendan. 

               Foto de Kate Hopkins (http://www.accidentalhedonist.com  / index.php?title=wassail)

Así que ya lo sabéis: si necesitáis entrar en calor esta Nochebuena o queréis sorprender a vuestros invitados, tenéis a vuestra disposición varias alternativas. Desde aquí os animo a que probéis con alguna de ellas. ¡Seguro que causáis sensación, pero cuidado con la resaca!

1 comentario:

Eric Tepe dijo...

A nice way to spend the Holidays - the lights look even better blurry!