13 marzo, 2011

Los placeres de la carne y otras delicias


Como lo prometido es deuda, hoy os hablaré de las cositas ricas que tuve ocasión de probar durante mi mes en Ecuador. Para empezar, algunas recomendaciones de restaurantes: en Quito, la caótica e intensa capital, se puede comer muy bien. En mi experiencia, uno se puede gastar desde 2 dólares (en los modestos restaurantes en torno a la zona universitaria, por ejemplo), hasta 10 o 15 dólares en lugares de más postín. Una ganga, vamos. Para un arroz de marisco rebosante de camarones (como llaman allí a las gambas) y con cangrejo incluido, os recomiendo El Ostión, en el barrio de La Mariscal. Bueno, bonito y barato. Aquí tenéis una foto ilustrativa. No pude acabarme el plato.



Para un buen café (aunque no es ecuatoriano sino colombiano), acercaos a Café Juan Valdéz (sí, el de la mula), también en la zona de La Mariscal. Y para el mejor chocolate del mundo –y no exagero-, parada obligada en la tienda de Kallari. Kallari está elaborado con ingredientes orgánicos, nada de sabores artificiales, y el dinero que paguéis por sus sublimes tabletas de chocolate irá integramente a los agricultores kichwas que cultivan el cacao en sus pequeños terrenos cerca del río Napo. En la tienda podréis comprar también artesanías elaboradas por las comunidades indígenas de la provincia del Napo.




Y para los carnívoros acérrimos, os recomiendo estos lugares. Sencillamente, no pude resistir la tentación de fotografiar los carteles, que son de antología. ¡No os los perdáis!



Si lo que os apetece es una cena romántica en un lugar de alto postín, os recomiendo el restaurante Mare Nostrum, que está alojado en un edificio bellísimo, con un aire grandioso de hacienda colonial y decorado con interesantes antigüedades. El chef y propietario actual, Gonzalo Dávila, se esmera con un menú centrado en pescado y mariscos que no defrauda en absoluto (mi guajú con setas estaba delicioso). A la hora del postre, mi sugerencia es el mousse de maracuyá, que es absolutamente maravilloso. Un lugar mágico y tranquilo donde se come muy, pero que muy bien.

En la próxima entrada os hablaré de varios platos exóticos que tuve la suerte de probar... ¿sabéis lo que es un cuy?

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